Como parte de un proceso de experimentación, desarrollé Oficios, una marca ficticia pensada como una feria de oficios, donde el hacer, el saber manual y los procesos artesanales son el centro del concepto.
El proyecto fue un espacio para explorar cómo se construye una marca desde su identidad más profunda: no solo desde lo visual, sino también desde la idea, el relato y la experiencia que propone. Trabajé el concepto de feria como lugar de encuentro, intercambio y transmisión de saberes, y el oficio como valor cultural, tiempo dedicado y conocimiento encarnado en la práctica.
A partir de ese marco, desarrollé la identidad de marca, su universo visual y su tono, buscando que cada decisión dialogara con la idea de lo hecho a mano, lo colectivo y lo auténtico. Más que una marca cerrada, Oficios funciona como un laboratorio: un ejercicio para pensar sistemas de identidad flexibles, capaces de adaptarse a distintos actores, técnicas y expresiones.
Este proyecto reafirma mi interés por los cruces entre diseño, cultura y procesos, y por usar la creación de marcas como una herramienta para investigar, ensayar y construir sentido.

















Deja una respuesta